Ese día era invierno. Ya nos tocaba salir del colegio y el profesor nos separaba por tres grupos. Mayores, medianos y pequeños. Primero les tocaba salir a los mayores y cuando salió el primero de la fila vino corriendo y le dijo al profesor:- Profesor, ¡hay mucha nieve y no se puede salir! -
El profesor miró y le respondió: -Sólo hay 3 centimetros de nieve, eso no es nada.- Entonces todos los mayores y se reunieron a la plaza. Ahora nos tocaba salir a nosotros, los medianos. Matías, que era el primero, se agachó y hizo una bola de nieve y se la lanzó a uno de los mayores. - Con que queréis pelea, ¿eh? - dijeron los mayores. Y entonces todos los medianos menos Matías dijimos:- No no ¡Si ha sido Matías!-
Pero aún así empezó la guerra de nieve. Hasta me acuerdo que a un niño le dieron en toda la boca. Entonces, después de quince minutos y tropecientas bolas de nieve me acerqué al lado de los mayores con un trapo blanco (que significa que nos rendimos) pero uno de los mayores tiró mi trapo blanco al suelo y dijo algo como: - ¡Que siga la pelea!- Y allí apareció el profesor a de la escuela. Y como Matías cuando se enfada es muy bestia , sin ver al profesor le tiró una bola de nieve y el profesor gritó:- ¡Todos a vuestras casas! - Y eso hicimos. El día siguiente el profesor nos dijo a todos: - Ayer os portasteis muy mal, además Matías me atacó. -
- ¡Que lo hice sin querer! - decía Matías.
Narrado por Vivencio Pérez
Escrito por Lua Méndez
El profesor miró y le respondió: -Sólo hay 3 centimetros de nieve, eso no es nada.- Entonces todos los mayores y se reunieron a la plaza. Ahora nos tocaba salir a nosotros, los medianos. Matías, que era el primero, se agachó y hizo una bola de nieve y se la lanzó a uno de los mayores. - Con que queréis pelea, ¿eh? - dijeron los mayores. Y entonces todos los medianos menos Matías dijimos:- No no ¡Si ha sido Matías!-
Pero aún así empezó la guerra de nieve. Hasta me acuerdo que a un niño le dieron en toda la boca. Entonces, después de quince minutos y tropecientas bolas de nieve me acerqué al lado de los mayores con un trapo blanco (que significa que nos rendimos) pero uno de los mayores tiró mi trapo blanco al suelo y dijo algo como: - ¡Que siga la pelea!- Y allí apareció el profesor a de la escuela. Y como Matías cuando se enfada es muy bestia , sin ver al profesor le tiró una bola de nieve y el profesor gritó:- ¡Todos a vuestras casas! - Y eso hicimos. El día siguiente el profesor nos dijo a todos: - Ayer os portasteis muy mal, además Matías me atacó. -
- ¡Que lo hice sin querer! - decía Matías.
Narrado por Vivencio Pérez
Escrito por Lua Méndez